¿Barcelona es una ciudad moderna?
Cada año Barcelona recibe 10 millones de turistas en busca del modernismo, el mar, la cultura y otros atractivos que esta ciudad ofrece. Casi todos los que he encontrado en mi camino parecen contentos de haber escogido esta ciudad como lugar de destino, pero ellos no se dan cuenta de que lo que ven no es la realidad sino un mero escaparate. Barcelona no es realmente una ciudad modélica ni moderna, ya que si nos alejamos un poco de los lugares que plasman las postales descubrimos una ciudad totalmente distinta.

En el mismo centro de la ciudad, algunas calles gozan de poca salubridad y las edificaciones se caen gracias a la creciente especulación inmobiliaria. Los propietarios deciden no arreglar los edificios para ayudar a los inquilinos a tomar la decisión de abandonar sus casas y así construir en su lugar apartamentos de lujo. Además, en el barrio del Raval, en pleno centro, la prostitución, la drogadicción y la más absoluta miseria son la norma. La situación no mejora en el resto de barrios de Barcelona, que aparentemente parecen tranquilos y apacibles pero en los que no me atrevería a cruzar por la noche.
En Barcelona tenemos graves problemas con el transporte público y lo digo con conocimiento de causa, ya que he vivido toda mi vida sin coche. Según las nuevas políticas que fomentan el respeto por el medio ambiente, mi familia sería un modelo a seguir, pero la movilidad alrededor de la ciudad en ocasiones es dificultosa. El trazado de la red de metro no abarca toda la extensión de la ciudad. De
Hace poco tiempo se ha inaugurado un nuevo e innovador servicio de transporte en Barcelona. Se llama “bicing” y consiste en poner a disposición de los habitantes de la ciudad el alquiler de bicicletas que se recogen en distintos puntos y se deben dejar en otros, a muy bajo precio. El “bicing” ha devenido un éxito y no debemos negar que es una iniciativa muy bien pensada. La ciudadanía lo ha acogido rápidamente y en la actualidad la oferta está desbordada y se precisan un número mayor de puntos de recogida y de bicicletas para abarcar toda la demanda.
El aeropuerto también es un centro de problemas de esta ciudad.
La gota que colmó el vaso fue el gran apagón que hace menos de un mes sufrió la ciudad. Más de la mitad de Barcelona se sumió en la oscuridad por una tonta avería, porque un cable de la red eléctrica cayó. Muchas de esas personas tardaron varios días en tener su problema resuelto y como consecuencia, muchos bares y distintos establecimientos tuvieron que soportar grandes pérdidas económicas. Incluso, varios hospitales tuvieron que aplazar operaciones y no pudieron operar a personas que ya se encontraban anestesiadas. Estos días, cada una de las empresas involucradas (la que se encarga de la red y la suministradora) esgrimen sus diferencias, echándose las culpas la una a la otra, como niños pequeños, en el Parlament
En definitiva, Barcelona no es la ciudad moderna que todos los visitantes creen ver. Tengo una gran pasión por esta ciudad y no concibo mi vida ni mi futuro, al menos por el momento, sin formar parte de ella, por este motivo, me entristece observar que las cosas no funcionan como debieran hacerlo.


Fhil dijo
Hola Elena.
Me acabo de leer tu post y me parece interesante pero pecamos (y lo hago en plural) de creer todo lo que se nos dice y de estar a un paso por delante de nuestra fase evolutiva como homo sapiens. Digo todo esto por distintas razones.
Por una parte tenemos que admitir que ninguna ciudad es perfecta y tendemos a ver siempre que el jardín de vecino es más bonito. Praga es muy bonita en las postales y en las agencias de viajes, y con esto pasa con todas las ciudades del mundo. Que reivindiques que Barcelona está hecha una mierda lo encuentro loable pero todas las ciudades están igual. Si me equivoco y existe una ciudad perfecta, házmelo saber. Por cierto los países del norte son punto y aparte por cuestiones de geografía y climatología. El Raval, como antiguo vecino de la zona diré que sí hay putas, pero ¿en qué ciudad no las hay? Quiero decir, que en algún lugar se han de poner. Además el Raval lo están transformando, ya no es lo que era. Ahora todo son estudios de diseño, arquitectura o artísticos, por no mencionar los hoteles a lo Camper 'style' que pronto abrirán uno. Y esto se ha iniciado en los alrededores pero no dudes que se irá filtrando hacia el corazón del barrio.
Lo de las viviendas de renta antigua, puede que ya no se haga eco como hace un tiempo, pero sigue sucediendo en todo lo ancho y vasto de este país.
El Bicing está bien pero es una mierda, quiero decir que sí que es una buena iniciativa pero el sistema no está bien implantado y tienen graves problemas logísticos y en estructuras así como en el sistema de comunicación con las estaciones y su localización. Aún así es un golpe de aire fresco para la ciudad que ya le hacía falta. Lo que requiere ahora es que su funcionamiento sea implacable.
Ahora me voy a meter con lo gordo. El famoso apagón. Yo la verdad, y desde uno de los barrios afectados aunque no el que más, no veo a que tanto jaleo. A ver que lo entiendo. Pero eso de que se tuvieron que anular intervenciones quirúrgicas y tal, me parece más una actitud negligente por parte de los centros médicos que son incapaces de evitar una crisis de este 'pequeño' calibre, siendo estos una necesidad básica de la sociedad actual. Pero lo que quiero decir de este asunto es que vivimos y queremos creer que vivimos en una burbuja de infalible seguridad y eso es una ilusión. Estas cosas pasan, que se va la luz pues se ha ido la luz no podemos detener el mundo por eso, o no se debería si realmente queremos avanzar; además desde mi punto de vista la gente tuvo un comportamiento ejemplar frente a la crisis. Somos humanos y no somos perfectos, quedarnos sin luz es lo más ecológico que ha tenido esta ciudad hasta que implantaron los generadores de energía que emiten contaminación acústica y funcionan con gasoil las veinticuatro horas del día.
Estoy de acuerdo que hay que quejarse pero también hay que hacerlo desde la comprensión de que de los errores se aprenden, no somos autómatas de metal que realizan y barajan ecuaciones para prevenir fallos. Otra cosa (estoy exponiendo las ideas muy desorganizadas pero es tarde y no me apetece redactar una contestación elaborada), la culpa es de la gente y su falsa necesidad de tener aire acondicionado, desde mi punto de vista su necesidad es un pensamiento muy burgués, partiendo de que quien necesita este recurso es un ligero porcentaje de la ciudadanía, véase enfermos o gente de avanzada edad.
Con lo del apagón todos somos culpables, no veo ningún inocente, la verdad.
Supongo que hablas con el corazón y es duro ver como la gente viaja engañada a tu ciudad. Pero todos (la mayoría, está claro) cuando viajan a otro país, a otra ciudad, se quedan con la fachada y no ven la realidad. Y la realidad es que creo que idealizamos al mundo sin saber cual es la autentica realidad de este (me refiero en concreto a las ciudades, de política y sociedad sabemos demasiado y no es sólo más que la punta del iceberg).
Bueno Srita. Barros, ahí te dejo mi opinión; la continuamos con unas coronitas, ¿te parece?
Besiño
19 Agosto 2007 | 03:56 AM